El remarketing es una de esas tácticas que, cuando se entiende bien, cambia por completo la forma en la que piensas la inversión publicitaria y la relación con tus audiencias. En lugar de hablarle “a todo el mundo”, se enfoca en quienes ya mostraron interés real: visitaron una Página de Destino, vieron un producto, dejaron un Carrito Abandonado o interactuaron con tus contenidos. Esa “segunda oportunidad” suele ser más eficiente porque estás comunicándote con usuarios que ya reconocen tu marca y están más cerca de convertir. En esta guía vas a encontrar una explicación clara y completa sobre qué es el remarketing y cómo funciona, los tipos más importantes, cuándo conviene usar cada uno y cómo conectarlo con una Estrategia integral que incluya Email, Notificaciones Push, Redes Sociales y Automatización. Además, vamos a ver errores comunes, recomendaciones de segmentación, métricas y buenas prácticas para mejorar rendimiento sin sacrificar la experiencia del usuario. Si tu objetivo es aumentar conversiones y optimizar presupuesto, este es un gran lugar para empezar. Qué es el remarketing (y qué lo hace tan efectivo) El remarketing es una técnica de Marketing que consiste en impactar nuevamente a personas que ya tuvieron contacto con tu marca, con anuncios o mensajes personalizados según su comportamiento. En términos simples, si alguien visitó tu web, navegó tu Tienda Online o interactuó con una Landing Page, puedes volver a mostrarle mensajes relevantes para que retome el proceso. La clave es que no estás “adivinando”: estás usando señales concretas para adaptar creatividades, ofertas y momentos de contacto. Su efectividad se apoya en una realidad del comportamiento digital: pocas personas compran o dejan sus datos en la primera visita. Por eso, el remarketing funciona como un “puente” entre intención y conversión, reduciendo fricción y aumentando recordación. Bien implementado, te ayuda a mejorar tasa de conversión, reducir costo por adquisición y sostener presencia de marca sin saturar. El gran diferencial no es solo repetir, sino personalizar el mensaje según etapa del embudo. Remarketing vs retargeting: ¿son lo mismo? En la práctica diaria muchas personas usan remarketing y retargeting como sinónimos, y no pasa nada si lo haces en conversaciones informales. Aun así, conviene entender el matiz: “retargeting” suele referirse a la re-segmentación basada en cookies o píxeles para impactar con anuncios, mientras que “remarketing” a veces se usa para acciones de recontacto más amplias, incluyendo Email o audiencias por listas. Además, plataformas como Google popularizaron el término “Remarketing” para su solución publicitaria, lo que terminó de consolidar el uso. La distinción importante no es el nombre, sino el enfoque: ambos apuntan a recuperar intención y mover a la audiencia hacia una conversión. En tu Estrategia, lo más útil es pensar en “remarketing” como un paraguas que incluye: anuncios display, búsqueda, video, Redes Sociales, listas de clientes, y también Automatización con Email y Notificaciones Push. Cuando lo ves así, empiezas a diseñar una experiencia coherente, no impactos aislados. Cómo funciona el remarketing: explicación paso a paso Para entender cómo funciona el remarketing, imagina un circuito simple con tres piezas: etiqueta de seguimiento, audiencias y Campañas. Primero, instalas un píxel o etiqueta (por ejemplo, de Google Ads, Meta, TikTok o LinkedIn) que registra visitas y eventos. Después, con esa información creas audiencias: “visitó producto X”, “inició checkout”, “vio precios”, “leyó el blog”. Por último, activas Campañas para mostrar anuncios solo a esas audiencias, con mensajes adaptados. Ese circuito se vuelve más potente cuando agregas lógica: ventanas de tiempo (1 día, 7 días, 30 días), exclusiones (quitar compradores recientes), secuencias por etapa (primero recordatorio, luego prueba social, luego incentivo) y límites de frecuencia. También puedes combinar señales de navegación con datos propios, como Leads captados por Formulario o interacciones con Email. En conjunto, el remarketing es un sistema de segmentación + timing + creatividad que busca maximizar conversiones con relevancia. ¿Qué datos usa el remarketing para segmentar? El remarketing se construye a partir de señales que se pueden agrupar en dos grandes fuentes: datos de comportamiento y datos declarados/propios. Los primeros provienen de la navegación y eventos: páginas vistas, tiempo en sitio, scroll, clics, productos vistos, acciones en checkout, descargas o reproducciones de video. Los segundos surgen cuando la persona deja información: Email, preferencias, compras anteriores o historial en tu CRM, lo que permite segmentaciones más profundas. La combinación de ambas fuentes es donde realmente aparece la ventaja competitiva. Por ejemplo, no es lo mismo impactar a “todos los visitantes” que a “usuarios que visitaron una Página de Destino de precios, volvieron dos veces y además abrieron un Email”. Esa granularidad te permite ajustar el mensaje y la oferta, evitando desperdicio. Aun así, para hacerlo bien necesitas orden: definir qué eventos importan, etiquetar correctamente y mantener una Política de Contacto que cuide la experiencia y la privacidad. Tipos de remarketing (con ejemplos de uso) Remarketing estándar (display y ubicaciones similares) El remarketing estándar es el más conocido: muestra anuncios gráficos o nativos a personas que visitaron tu sitio mientras navegan por otros sitios o apps. Suele ser ideal para recordación de marca y para acompañar a usuarios en etapas tempranas, cuando todavía están explorando. Funciona bien cuando tienes buen volumen de tráfico y necesitas mantener presencia sin depender únicamente de la búsqueda. Un ejemplo claro: alguien visita una categoría en tu Tienda Online, compara varios productos y se va. Con remarketing estándar puedes mostrarle un mensaje como “Vuelve a ver la colección” o “Envío gratis en tu primera compra”. Para que sea rentable, conviene segmentar por intención (páginas clave, tiempo en sitio, evento de “view content”) y aplicar límites de frecuencia. Si solo impactas a “todos”, puedes terminar pagando por impresiones poco relevantes. Remarketing dinámico (productos y catálogos) El remarketing dinámico va un paso más allá: muestra automáticamente anuncios con los productos exactos que la persona vio o dejó en su carrito, usando un feed o catálogo. Es especialmente potente para E-commerce porque reduce fricción: el usuario no tiene que “volver a buscar” lo que ya le interesaba. Además, permite escalar personalización sin crear anuncios uno por uno. Un caso típico es el Carrito Abandonado: el usuario agregó zapatillas y no compró. Con remarketing dinámico, puede ver un anuncio con esa misma zapatilla, su precio y un llamado claro a finalizar compra. Para que funcione, necesitas que el catálogo esté bien configurado, que los eventos (view item, add to cart, purchase) estén correctamente implementados y que las exclusiones sean estrictas. Si no excluyes compradores, vas a seguir mostrando el producto a quien ya lo adquirió, dañando experiencia. Remarketing en búsqueda (RLSA o audiencias en search) Este tipo permite modificar pujas, anuncios o segmentación cuando alguien que ya visitó tu sitio vuelve a buscar en Google. Es muy útil porque combina intención activa (la búsqueda) con conocimiento previo (ya te visitó). Suele mejorar performance en categorías competitivas, donde cada clic cuesta caro y no quieres pagar lo mismo por usuarios fríos y tibios. Por ejemplo, alguien visitó tu Página de Destino de un software, se fue, y días después busca “precio [tu marca]” o “alternativas a [competidor]”. Puedes mostrar un anuncio con mensaje específico para esa audiencia: demo, prueba gratuita, Caso de Éxito, o comparativa. La lógica aquí no es solo “volver a aparecer”, sino aparecer distinto: con copy más directo y una propuesta de valor orientada a conversión. Remarketing en video (YouTube y formatos similares) El remarketing en video se basa en interacciones con contenidos audiovisuales: ver un porcentaje de un video, suscribirse a un canal, comentar o dar like. Es una gran herramienta para audiencias top y mid funnel, porque el video suele construir confianza y explicar valor. Además, puedes secuenciar: primero contenido educativo, luego prueba social, luego oferta. Un ejemplo: publicas un video “Cómo elegir X” y creas una audiencia de quienes vieron el 50%. A esa audiencia le muestras un segundo video con testimonios o un Caso de Éxito, y finalmente un anuncio con CTA a una Landing Page. Este enfoque tiende a funcionar mejor que “video suelto” porque respeta el proceso mental del usuario. Eso sí: mide retención, frecuencia y evita saturación, porque el cansancio en video impacta rápido en performance. Remarketing en Redes Sociales (Meta, TikTok, LinkedIn) En Redes Sociales, el remarketing aprovecha el comportamiento dentro y fuera de la plataforma: visitas al sitio, interacción con perfiles, mensajes, reproducciones de Reels, clics en anuncios previos. En general, destaca por su capacidad creativa y por el volumen de inventario. También permite construir secuencias con formatos distintos, lo que ayuda a no repetir siempre “el mismo anuncio”. Un uso típico: segmentar a quienes visitaron una Landing Page de registro pero no completaron el Formulario. Puedes mostrar un anuncio con objeciones resueltas (“toma 10 minutos”, “incluye plantilla”, “sin tarjeta”) o con un incentivo adicional. Para audiencias B2B, LinkedIn puede ser muy útil si segmentas por cargo o industria, aunque el costo sea mayor. Lo importante es alinear mensaje y etapa: en redes, el usuario no “está buscando”, está navegando. Remarketing por lista (Customer Match y audiencias de clientes) Este tipo usa listas propias, como Emails de Leads, clientes o suscriptores, para impactar con anuncios en plataformas que lo permiten. Es valioso porque trabaja con first-party data y puede ser más estable ante cambios de cookies. Además, te permite hacer segmentaciones avanzadas: compradores VIP, usuarios inactivos, renovaciones, upsell o cross-sell. Un ejemplo: subes una lista de clientes que compraron hace 60 días y creas una Campaña para recomendar accesorios compatibles o una renovación. También puedes excluir a clientes activos de Campañas de adquisición para no pagar por usuarios que ya son tuyos. Eso sí, necesitas cuidar la privacidad y el consentimiento, y mantener una higiene de base de datos. Aquí la calidad del dato manda: una lista desactualizada reduce match rate y afecta resultados. Remarketing + Email + Notificaciones Push: el combo que más convierte Cuando alguien te deja su Email, ya no dependes solo de anuncios para reimpactar. Ahí entra una Estrategia mucho más eficiente: combinar remarketing de pago con Automatización por Email y Notificaciones Push. La lógica es simple: los anuncios ayudan a capturar intención y a traer tráfico; Email y Push ayudan a recuperar y convertir con costos más bajos y mensajes más controlados. Además, puedes coordinar tiempos para no “duplicar impactos” innecesarios. Un flujo clásico de E-commerce: usuario abandona el carrito, recibe un Email de Carrito Abandonado a la hora, luego otro a las 24 horas con prueba social, y si aceptó Push, una Notificaciones Push con recordatorio. En paralelo, si sigue sin comprar, entra a una audiencia para anuncios dinámicos durante 7 días, con frecuencia limitada. Con una herramienta como Doppler, puedes orquestar Automations y segmentación para que cada canal aporte sin competir, aplicando además una Política de Contacto consistente. Cómo crear una Estrategia de remarketing desde cero (paso a paso) Antes de abrir Google Ads o Meta, conviene diseñar el sistema con una mirada de negocio. El primer paso es definir la conversión principal (venta, Lead, demo, registro) y las microconversiones que indican intención (ver precios, add to cart, iniciar checkout, visita a Página de Aterrizaje clave). El segundo paso es decidir ventanas de tiempo: no es lo mismo impactar a alguien que visitó hace 1 día que hace 45. Esa estructura evita audiencias “mezcladas” que confunden el mensaje. Luego, construye audiencias por etapa: visitantes generales, interesados (páginas clave), alta intención (checkout), y excluye convertidos. Después define creatividades por etapa: educación, objeciones, oferta, urgencia. Finalmente, mide con métricas correctas y optimiza con iteraciones semanales. Si además integras datos de Leads y comportamiento de Email, tu remarketing deja de ser “anuncios que persiguen” y pasa a ser experiencia personalizada. Buenas prácticas para que el remarketing no se sienta invasivo Uno de los mayores riesgos del remarketing no es técnico, es de percepción: si el usuario siente persecución, cae la confianza y sube el rechazo. Por eso, una regla clave es controlar la frecuencia de impactos y variar creatividades. También conviene aplicar exclusiones: compradores recientes, Leads ya calificados o usuarios que ya completaron el objetivo. Y si trabajas con ofertas, evita usar descuento como “muleta” permanente; úsalo estratégicamente cuando haya señales de alta intención. Otra práctica fundamental es respetar el contexto: si el usuario solo leyó un artículo, no le muestres un anuncio agresivo de compra inmediata. Mejor un recurso relacionado o una Landing Page con contenido de valor. Además, revisa mensajes sensibles: productos de salud, finanzas o temas personales requieren un cuidado extra en segmentación y copy. Un remarketing maduro se nota porque parece útil, no insistente, y porque construye relación mientras empuja conversiones. Métricas clave para medir campañas de remarketing Medir remarketing “solo por clics” suele ser una trampa, porque muchas conversiones ocurren por recordación y retorno posterior. Aun así, hay indicadores base que necesitas para controlar eficiencia: CTR, CPC, CPA, ROAS y frecuencia. Además, mira métricas por ventana de audiencia (1-3 días vs 30 días), porque el rendimiento cambia muchísimo según recencia. Si no separas, no vas a saber qué funciona. También es importante revisar conversiones asistidas y atribución, especialmente si combinas anuncios con Email y Automatización. Por ejemplo, puede que el anuncio no sea el último clic, pero sí el impacto que hizo que el usuario volviera y luego convierta por Email. Si tu herramienta lo permite, analiza recorridos y solapamientos entre canales. El objetivo no es “ganar el crédito”, sino entender qué combinación reduce costos y acelera conversiones. Errores comunes en remarketing (y cómo evitarlos) Un error típico es crear una sola audiencia de “todos los visitantes” y mostrar el mismo anuncio durante semanas. Eso suele generar fatiga, baja relevancia y desperdicio de presupuesto. Otro error frecuente es no excluir convertidos: terminas pagando por mostrar anuncios a gente que ya compró o ya dejó sus datos. También ocurre mucho no separar por dispositivos o no adaptar creatividades a mobile, especialmente en E-commerce donde gran parte del tráfico llega desde el teléfono. Finalmente, un error más silencioso es medir mal: si no tienes eventos bien configurados o tu etiquetado está incompleto, las audiencias quedan pequeñas o mezcladas. Antes de escalar, valida que los eventos críticos (view content, add to cart, begin checkout, purchase, Lead) se registren correctamente. Y si tu remarketing incluye Email, revisa que tus Landings estén pensadas para convertir y que los mensajes de Automatización no estén chocando con Campañas pagas. Ejemplos de remarketing por objetivo (plantillas rápidas) Si tu objetivo es generar Leads, suele funcionar una secuencia simple: primero un anuncio con contenido de valor hacia una Landing Page, luego remarketing a quienes visitaron pero no completaron el Formulario con objeciones resueltas, y finalmente un anuncio con prueba social (Caso de Éxito) o un beneficio extra. En paralelo, si ya tienes Email, activas Automations de nurturing para educar y calificar. Aquí el remarketing no reemplaza al contenido: lo potencia. Si tu objetivo es ventas en Tienda Online, la estructura clásica es: remarketing dinámico para quienes vieron producto, un set específico para Carrito Abandonado con mensajes más directos, y exclusión estricta de compradores. A eso le sumas Email Transaccional y Notificaciones Push para estados críticos (confirmación, envío, post-compra), y Automations para recompras. El resultado es un sistema que no depende de un solo canal y que mejora el LTV, no solo la venta inmediata. Privacidad, cookies y consentimiento: lo que debes considerar El remarketing se apoya en tecnologías de seguimiento y, por eso, está atravesado por privacidad y regulaciones. En muchos países necesitas informar y, según el caso, obtener consentimiento para ciertas cookies y tratamientos de datos. Además, los cambios en el ecosistema (restricciones de cookies de terceros, políticas de navegadores, limitaciones de tracking) hacen que sea cada vez más importante fortalecer tus datos propios: Emails, preferencias, historial de compra y comportamiento en tus canales. Esto no significa que “se acabó el remarketing”, sino que cambia la forma de implementarlo. Prioriza medición con eventos bien definidos, consentimiento claro y alternativas como audiencias por lista cuando corresponda. También ayuda integrar plataformas con tus Integraciones (CRM, Tienda Online, analytics) para mantener coherencia en datos. La confianza se construye con transparencia: si el usuario entiende por qué recibe un mensaje y puede gestionarlo, el remarketing se vuelve una experiencia más saludable. Checklist final para lanzar tu primera campaña de remarketing Antes de activar Campañas, asegúrate de tener lo esencial listo. Primero, revisa que tu etiqueta/píxel esté instalado y que los eventos clave se disparen correctamente. Después, crea audiencias separadas por intención y por recencia, y define exclusiones. Luego, prepara creatividades alineadas a cada etapa y configura límites de frecuencia. Finalmente, valida tus Landings y tu Formulario, porque el mejor remarketing no arregla una Página de Destino que no convierte. Si además vas a combinar canales, coordina tu Automatización: que tus Automations de Email no envíen el mismo mensaje que el anuncio el mismo día, y aplica una Política de Contacto para evitar saturación. Mide desde el día uno, pero optimiza con paciencia: los aprendizajes reales aparecen cuando tienes volumen y comparas audiencias entre sí. El remarketing no es “activar y listo”, es un sistema vivo de mejora continua. Conclusión El remarketing es mucho más que “volver a mostrar anuncios”: es una Estrategia para recuperar intención, acompañar decisiones y convertir con mayor eficiencia. Cuando lo implementas con segmentación por etapa, mensajes relevantes y control de frecuencia, se transforma en una ventaja competitiva clara. Y cuando lo integras con Email, Notificaciones Push y Automatización, dejas de depender de un solo canal y construyes un recorrido coherente que mejora conversiones y experiencia al mismo tiempo. Si quieres llevarlo al siguiente nivel, piensa el remarketing como una conversación: ¿qué necesita el usuario para avanzar hoy? Con esa pregunta, tus Campañas dejan de ser repetitivas y empiezan a aportar valor. Y ese es el tipo de Marketing que más convierte en el largo plazo. Related Posts SMS: la guía definitivaCon esta guía definitiva aprenderás de forma práctica cómo sumar el envío de SMS efectivamente… Automation Marketing: la guía definitivaCon esta guía definitiva aprenderás de forma simple, completa y práctica cómo automatizar el Marketing… Marketing 360: qué es y cómo funciona (guía definitiva para implementarlo bien) Si alguna vez sentiste que tus Campañas “no se hablan” entre sí —un anuncio… ¿Te ha gustado? Compártelo Posts relacionados: Qué es la experiencia del cliente (CX) y por qué es importante Propuesta de valor: qué es y cómo crearla Qué es un certificado SSL: guia definitiva 2026 Etiquetas: Recomienda al autor ¿Quieres ser un autor invitado? Envíanos tus artículos. 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