Por qué entender un funnel cambia tus resultados Un funnel de ventas (o embudo) no es un dibujo bonito para una presentación: es una forma de ordenar la demanda y hacerla predecible. Cuando lo trabajas bien, dejas de depender de “picos” de tráfico o de una campaña aislada y pasas a construir un sistema que atrae, convierte y fideliza. En Doppler lo vemos a diario: cuando una marca conecta Marketing, Email y Automatización en un recorrido claro, los equipos ganan foco y las métricas mejoran sin necesidad de “hacer más”, sino de hacer mejor. Qué vas a encontrar en esta guía En esta guía vamos a responder, paso a paso, qué es un funnel de ventas, cuáles son sus etapas, cómo crear uno desde cero y cómo optimizarlo con datos. Verás tácticas por fase, ejemplos concretos, métricas clave y errores comunes para evitarlos. Además, te llevas una estructura lista para implementar con Landing Page, Formularios, Campañas, Automations y segmentación. La idea es que termines con un plan accionable, no solo con teoría. Qué es un funnel de ventas (y qué no es) Definición clara y útil Un funnel de ventas es el proceso que recorre una persona desde que descubre tu marca hasta que compra (y, idealmente, vuelve a comprar). Se llama “embudo” porque muchas personas entran arriba, pero solo una parte avanza hacia la conversión. Lo importante no es la metáfora, sino el método: mapear mensajes, canales y ofertas según el nivel de intención del usuario. Bien diseñado, te permite alinear Marketing y Ventas Asistidas con un mismo objetivo: mover a cada Lead al siguiente paso correcto. Diferencias con el customer journey y el flywheel Es común confundir el funnel con el “viaje del cliente”. El customer journey describe experiencias y puntos de contacto; el funnel, en cambio, organiza ese viaje en etapas medibles con objetivos concretos. Y el flywheel pone énfasis en la retención y recomendación como motor de crecimiento; aun así, puedes usar un funnel para adquisición y un enfoque tipo flywheel para fidelización. Lo más práctico es integrarlos: usar el funnel para convertir y luego fortalecer la rueda con Email, Notificaciones Push y contenido postventa. Por qué es clave para crecer de forma sostenible Sin funnel, muchas acciones quedan sueltas: publicas en Redes Sociales, lanzas Campañas, inviertes en anuncios y esperas que “algo pase”. Con un embudo, cada iniciativa cumple una función dentro de una Estrategia: atraer, capturar, nutrir, convertir y retener. Además, como todo se mide por etapa, puedes detectar fugas específicas (por ejemplo, mucha visita a la Página de Destino pero pocos registros) y corregir con foco. Ese control es lo que vuelve al crecimiento más estable y escalable. Cómo funciona un funnel de ventas: etapas y lógica La lógica TOFU, MOFU y BOFU La forma más usada de entender un funnel es dividirlo en TOFU (Top), MOFU (Middle) y BOFU (Bottom). En TOFU generas atención y tráfico; en MOFU construyes confianza y consideración; en BOFU impulsas la decisión con pruebas, ofertas y reducción de fricción. Es una simplificación útil porque te obliga a adaptar el contenido al momento mental del usuario. El error típico es querer vender en TOFU o educar eternamente en MOFU sin llevar a una decisión clara. Cómo se relaciona con AIDA y con el “momento de intención” El funnel conversa muy bien con el modelo AIDA (Atención, Interés, Deseo, Acción). En la práctica, el cambio real ocurre cuando aparece la intención: señales como visitar precios, repetir visitas, comparar alternativas o responder un Email. Tu trabajo es diseñar puntos de contacto para reconocer esa intención y reaccionar con automatizaciones oportunas. Por ejemplo, un clic en “planes” puede disparar una secuencia BOFU con casos, comparativas y una invitación a demo o a compra directa, según tu modelo. No todos los funnels son iguales (B2B, B2C, E-commerce) En B2B suele haber más pasos, más objeciones y más influencia de Ventas Asistidas. En B2C puede ser más emocional y rápido, con mayor peso de la marca y del contenido. En E-commerce el comportamiento es altamente medible: visitas a producto, intención en carrito, abandono, recompra y cross-sell. Por eso conviene pensar el funnel como una estructura adaptable, no como una plantilla rígida. La base es la misma: cada fase necesita una promesa, un contenido y un siguiente paso fácil. Paso a paso: cómo crear un funnel de ventas desde cero Paso 1: define el objetivo y la conversión principal Antes de diseñar etapas, define qué significa “ganar” para ti: ¿una compra, una solicitud de presupuesto, una demo, una suscripción o una reserva? Esa será tu conversión principal. Luego define microconversiones por etapa: visita a Landing Page, envío de Formulario, clic en Email, respuesta a una encuesta o avance en checkout. Esto evita crear un funnel que “se ve completo” pero no empuja hacia un resultado. Un embudo bien planteado siempre tiene un norte medible y un camino lógico para llegar. Paso 2: identifica tu cliente ideal y tu propuesta de valor Un funnel funciona cuando tu mensaje coincide con el problema real del usuario. Define tu ICP o buyer persona con foco en: necesidad, contexto, objeciones y gatillos de compra. Luego aterriza una propuesta clara: qué haces, para quién, qué resultado prometes y qué te diferencia. Esta claridad impacta en todo: desde el título de una Página de Destino hasta el contenido de tus Campañas. Si tu propuesta no está afilada, el funnel se llena de Leads que no avanzan porque nunca hubo encaje real. Paso 3: mapea el recorrido y los puntos de contacto Dibuja el recorrido mínimo: cómo llega alguien, dónde deja sus datos, cómo lo nutres y cuál es el paso de compra. En este punto conviene listar canales: SEO, anuncios, Redes Sociales, referidos, partners o base existente. También define puntos de fricción: formularios largos, falta de prueba social, precio confuso o checkout con demasiados pasos. Mapear primero evita crear piezas aisladas y te ayuda a priorizar. El objetivo es que cada punto de contacto tenga una sola misión: mover al usuario al siguiente paso. Paso 4: diseña la oferta por etapa (no todo es descuento) La “oferta” no siempre es bajar el precio: puede ser un recurso, una evaluación, una prueba, una guía, un comparador o un onboarding. En TOFU, ofrece valor educativo sin pedir demasiado; en MOFU, ofrece herramientas para decidir (casos, demos, webinars); en BOFU, ofrece reducción de riesgo (garantía, prueba, onboarding, financiamiento). Pensar así te evita el vicio de “descontar para convertir”. Un funnel rentable convierte por claridad y confianza, no solo por promociones. Paso 5: crea los activos: Landings, Formularios y mensajes Con el mapa listo, produce los activos mínimos viables: una Landing Page por objetivo, un Formulario optimizado, una página de gracias con siguiente paso y una secuencia de Email. Si vendes online, incluye flujos de Carrito Abandonado y postcompra desde el inicio. También define reglas de segmentación (por interés, producto, fuente o comportamiento) para no enviar lo mismo a todos. En Doppler, la diferencia suele estar en esto: personalización simple pero constante, sostenida por Automatización. Paso 6: automatiza el seguimiento con reglas claras La Automatización convierte un embudo en sistema. Define disparadores (alta en lista, descarga, clic, visita, compra) y acciones (enviar Email, esperar, etiquetar, ramificar, notificar). Un ejemplo básico: descarga guía → secuencia educativa → si hace clic en precios → secuencia BOFU → si compra → onboarding. Esto no solo ahorra tiempo: mejora la experiencia porque el Lead recibe el mensaje correcto en el momento correcto. Con Automations puedes construir ese recorrido sin depender de envíos manuales. Paso 7: mide, aprende y optimiza por etapas Tu primer funnel no tiene que ser perfecto, pero sí medible. Configura métricas por fase: visitas, conversión a Lead, activación (aperturas/clics), conversión a venta, ticket promedio y retención. El foco es detectar cuellos de botella: si entra tráfico pero no hay Leads, revisa la Página de Destino; si hay Leads pero no hay avance, revisa la secuencia de Email y la segmentación. Optimizar por etapa es más eficiente que “cambiar todo” sin diagnóstico. Etapas del funnel con tácticas concretas (qué hacer en cada una) TOFU: atracción y descubrimiento Objetivo del TOFU: generar atención y tráfico cualificado En TOFU tu trabajo no es vender, sino ganar el derecho a seguir conversando. Buscas atraer personas que encajan con tu mercado y que podrían tener el problema que resuelves. Esto se logra con contenidos, anuncios o presencia en canales donde ya están buscando respuestas. Un buen TOFU prioriza la calidad del tráfico, no solo el volumen. Si atraes a cualquiera, terminarás con Leads que no convierten y con métricas engañosas que te obligan a “forzar” el embudo más abajo. Contenidos y canales que mejor funcionan En esta fase suelen funcionar: artículos SEO orientados a preguntas, guías introductorias, plantillas, checklists, videos cortos y colaboraciones. También puedes sumar anuncios de alcance con segmentación por intereses, o contenidos educativos en Redes Sociales que lleven a una Página de Aterrizaje. Lo clave es que el contenido resuelva un microproblema y deje clara la siguiente acción. Si el usuario termina tu contenido y no sabe qué hacer, perdiste una oportunidad de avanzar en el embudo de manera natural. Captura: del visitante al Lead con Formularios optimizados Convertir tráfico en Lead depende de una propuesta clara y un Formulario razonable. Pide solo lo que vas a usar: Email y 1 o 2 datos de segmentación suelen ser suficientes al inicio. Luego, en etapas posteriores, puedes enriquecer el perfil con preguntas progresivas o comportamiento. También ayuda alinear el mensaje del anuncio o del contenido con la Landing Page, para que no haya “saltos” de expectativa. La captura es un punto de fuga típico: pequeños cambios en copy y diseño suelen mejorar mucho. MOFU: consideración y nutrición Objetivo del MOFU: construir confianza y preferencia MOFU es donde la mayoría de los funnels se ganan o se pierden. Aquí el Lead ya te dio su Email, pero aún no tiene certeza de que seas la mejor opción. Tu tarea es educar, demostrar valor y responder objeciones con contenido útil. La clave es combinar información con dirección: no solo enseñar, también guiar hacia el siguiente paso. Cuando MOFU está bien, BOFU se vuelve más liviano porque el usuario llega con claridad y confianza, no con dudas acumuladas. Nutrición con Email: secuencias que sí se leen Una buena secuencia MOFU suele tener 4 a 7 Emails con un objetivo único por mensaje. Empieza con “entrega” (lo prometido), sigue con contexto y mejores prácticas, agrega prueba social y, recién después, ofrece una conversación o demo. Trabaja asuntos claros, párrafos cortos y una CTA por Email para reducir dispersión. Segmenta por interés: si alguien descargó una guía sobre automatización, no lo trates igual que alguien interesado en pricing. La nutrición efectiva es relevancia sostenida. Lead scoring y segmentación: quién está listo para avanzar No todos los Leads avanzan al mismo ritmo. Por eso conviene implementar Lead scoring simple: asignar puntos por acciones (abrir, clicar, visitar páginas clave, descargar recursos BOFU). Cuando un Lead supera cierto umbral, se considera “caliente” y pasa a una secuencia de decisión o a Ventas Asistidas. Esta práctica reduce fricción interna: Marketing entrega Leads más preparados y Ventas se enfoca donde hay intención real. Incluso sin CRM complejo, puedes lograr mucho con etiquetas y reglas en Automations. BOFU: decisión y conversión Objetivo del BOFU: eliminar riesgo y facilitar el “sí” En BOFU ya no necesitas explicar lo básico: necesitas convertir. Aquí importan las garantías, la claridad del precio, la implementación, el soporte y la prueba social específica. Un usuario BOFU compara: quiere entender por qué tú y no otra opción. Por eso funcionan bien las comparativas, demos, consultas cortas, casos y FAQs orientadas a objeciones. También ayuda reducir pasos: menos fricción en checkout, menos campos, más medios de pago, o una agenda de demo sin vueltas. Activos BOFU que convierten (y por qué) Algunos activos típicos BOFU son: páginas de precios claras, calculadoras de ROI, Caso de Éxito con números, demos grabadas, trials con onboarding, y secuencias de Email enfocadas en objeciones. Si vendes servicios, una auditoría o diagnóstico con entregable concreto puede ser más efectivo que “agenda una llamada”. En E-commerce, BOFU incluye recordatorios de carrito, urgencia real (stock), y mensajes post-visita con recomendaciones. En todos los casos, la promesa es la misma: menos duda, más claridad. El rol de Notificaciones Push y remarketing en la decisión Las Notificaciones Push funcionan muy bien para acelerar decisiones cuando hay intención: recordatorios de un recurso, aviso de cupos, caída de precio o retorno de stock. Combinadas con remarketing, ayudan a mantener presencia sin saturar el Email. Eso sí: el timing importa más que el volumen. Un usuario que visitó precios ayer no necesita 10 impactos; necesita 1 o 2 mensajes precisos que respondan su objeción principal. En Doppler, esta coordinación multicanal suele marcar diferencias reales en conversión. Postventa: fidelización, recompra y referidos Por qué el funnel no termina en la compra La parte más rentable suele ocurrir después. Convertir cuesta; retener suele costar menos y genera más margen. Por eso conviene pensar una etapa de postventa como parte del embudo ampliado: onboarding, activación, educación y nuevas compras. Además, un cliente satisfecho trae referidos, reseñas y contenido generado por usuarios. Si tu funnel termina en “gracias por comprar”, estás dejando dinero y crecimiento sobre la mesa. El objetivo es crear una relación, no solo una transacción. Onboarding con Automations y Email Transaccional Un buen onboarding reduce devoluciones, soporte y frustración. En E-commerce, usa Email Transaccional (confirmación, envío, entrega) como oportunidad para reforzar confianza y recomendar próximos pasos. En SaaS o servicios, crea una ruta de activación: qué hacer en 24 horas, en 7 días y en 30 días para lograr resultados. Con Automatización, cada cliente recibe mensajes según lo que hizo o no hizo. Ese seguimiento oportuno vale más que un “newsletter” general, porque impacta en satisfacción y retención. Programas de lealtad, cross-sell y winback Una vez que el cliente está activo, puedes trabajar recompra con recomendaciones personalizadas, bundles o renovaciones. Si cae la actividad, implementa campañas winback: recordar valor, ofrecer ayuda o incentivar retorno con una oferta limitada. En Tienda Online, puedes segmentar por categoría comprada y frecuencia para no sugerir productos irrelevantes. También funciona pedir feedback en el momento correcto y usarlo para mejorar. La fidelización no es “mandar más Emails”, sino enviar mejores mensajes basados en comportamiento. Ejemplos de funnel de ventas (3 modelos listos para adaptar) Ejemplo 1: funnel para E-commerce con Carrito Abandonado En E-commerce, un embudo típico empieza con anuncios o SEO hacia una categoría, luego una Página de Producto, luego carrito y checkout. La captura puede ocurrir con pop-up de primera compra o con cuenta creada. El flujo clave es Carrito Abandonado: recordatorio 1 (beneficio y urgencia), recordatorio 2 (prueba social y garantía) y recordatorio 3 (incentivo si tiene sentido). Después de la compra, automatiza recomendaciones y cuidado del producto. Todo esto se potencia con segmentación por valor del carrito y categoría. Ejemplo 2: funnel B2B de servicios con diagnóstico Para servicios B2B, TOFU puede ser una guía SEO o webinar; la captura se hace en una Landing Page con un Formulario que incluya tamaño de empresa y problema principal. En MOFU, una secuencia de Email entrega contenido: casos, marco de trabajo, errores comunes y señales de urgencia. En BOFU, la oferta no es “compra ya”, sino un diagnóstico con entregable o una consultoría inicial. Si hay Ventas Asistidas, el scoring dispara la creación de oportunidad y un seguimiento humano. Este modelo convierte mejor porque reduce riesgo y clarifica expectativas. Ejemplo 3: funnel para producto digital o curso con lanzamiento evergreen En un curso evergreen, el TOFU puede ser un video o masterclass; la captura sucede para acceder a la clase. MOFU consiste en Emails que refuerzan la transformación, muestran resultados y anticipan objeciones. BOFU es una ventana de inscripción con fecha o cupos, usando recordatorios por Email y Notificaciones Push. Tras la compra, onboarding y activación dentro del contenido. Si alguien no compra, entra a un flujo de nurturing suave y se lo invita a la próxima cohorte o se le ofrece una alternativa. Aquí el secreto es el ritmo: contenido + dirección + urgencia real. Métricas clave del funnel (qué medir en cada etapa) Métricas TOFU: calidad de tráfico y conversión a Lead En TOFU mide sesiones, fuentes, engagement y, sobre todo, conversión a Lead. Una Página de Destino puede tener mucho tráfico y aun así fallar si no convierte. También mira el costo por Lead si hay anuncios, y la tasa de rebote como indicador de desalineación mensaje-página. El objetivo es atraer tráfico relevante, no masivo. Si el porcentaje de conversión es bajo, revisa propuesta de valor, formulario, velocidad de carga y congruencia con lo que prometiste en el anuncio o el contenido previo. Métricas MOFU: activación, clics y avance En MOFU mide aperturas y clics, pero también señales más cercanas a intención: visitas repetidas, clic a precios, descarga de materiales BOFU o respuesta a Emails. La métrica madre aquí es el avance: qué porcentaje de Leads pasa a una etapa “caliente”. Si envías Campañas y nadie avanza, probablemente el contenido es genérico o no hay una CTA clara. También revisa frecuencia: demasiados impactos bajan engagement; muy pocos, enfrían la relación. La nutrición buena se nota en constancia, no en picos. Métricas BOFU: tasa de cierre y fricción En BOFU mide conversiones finales, tasa de cierre por canal y por segmento, tiempo a conversión y abandono en pasos críticos. En E-commerce, el abandono de checkout y la recuperación de carrito son esenciales. En B2B, mide tasa de asistencia a demo, ratio propuesta→cierre y motivos de pérdida. Un ajuste BOFU suele ser de detalle: copy de garantía, claridad de precio, tiempos de entrega o pruebas. Aquí conviene testear una variable por vez para entender qué mueve la aguja. Métricas postventa: retención, LTV y recompra Después de la compra, el funnel se mide con retención, recompra, frecuencia, NPS o satisfacción, y LTV (valor de vida del cliente). Si tu negocio depende de recurrencia, esta etapa es crítica para sostener crecimiento. Muchas marcas se obsesionan con adquisición y olvidan que una mejora pequeña en retención puede impactar fuerte en ingresos. Automatiza educación, uso del producto y cross-sell con segmentación, y mide cohorts para entender cuándo y por qué se van. Lo que no se mide, no se optimiza. Errores comunes al crear un funnel (y cómo evitarlos) Querer vender demasiado pronto El error más repetido es empujar una oferta BOFU a un público TOFU. Eso genera rechazo, baja conversiones y encarece la adquisición. En lugar de eso, ofrece un primer paso de bajo compromiso: recurso, evaluación, checklist o suscripción. Luego nutre con Email y segmentación para identificar intención. Cuando alguien está listo, vender se siente natural, no invasivo. Un embudo saludable respeta el ritmo del usuario y usa Automatización para acompañar sin presionar de más. No alinear mensaje, Landing Page y Email Si un anuncio promete “plantilla gratis” pero la Landing Page habla de otra cosa, la conversión cae. Lo mismo pasa cuando el Email de entrega no coincide con lo que se prometió o cuando la página de gracias no guía al siguiente paso. El funnel no es solo “tener piezas”, es tener coherencia entre piezas. Revisa cada transición como si fueras el usuario: ¿se entiende qué sigue?, ¿hay fricción?, ¿hay confianza? La coherencia es una optimización silenciosa que mejora resultados sin aumentar presupuesto. Medir solo el final y no la etapa Cuando solo miras ventas finales, no sabes dónde se rompe el proceso. Medir por etapa te permite intervenir con precisión: quizás el problema está en el Formulario, o en el asunto del Email, o en la página de precios. Este enfoque ahorra tiempo, dinero y discusiones internas. En especial cuando hay equipos distintos, las métricas por fase alinean expectativas: Marketing responde por generación y avance de Leads; Ventas por cierre; postventa por retención. Así el funnel deja de ser una idea y se convierte en gestión. Checklist final para tu funnel de ventas (lista para implementar) Definí una conversión principal y microconversiones por etapa. Creé una propuesta de valor clara para un público específico. Diseñé al menos una Landing Page con Formulario optimizado por objetivo. Armé secuencias de Email para MOFU y BOFU con una CTA por mensaje. Configuré Automations con disparadores por comportamiento y etiquetas de segmentación. Implementé recuperación de Carrito Abandonado si tengo Tienda Online. Sumé prueba social: testimonios y al menos un Caso de Éxito medible. Medí métricas por etapa y detecté un cuello de botella prioritario. Planifiqué postventa: onboarding, cross-sell y winback con Automatización. Definí un experimento de mejora por semana (una variable, un objetivo). Conclusión Un funnel de ventas bien construido es la forma más práctica de transformar esfuerzos sueltos en un sistema que aprende y mejora. Cuando defines etapas, mensajes y métricas, tu Estrategia deja de depender del azar y empieza a funcionar con método. Y cuando sumas Email, Notificaciones Push y Automatización, el embudo se vuelve escalable sin perder cercanía. Si quieres, puedo ayudarte a traducir tu caso (B2B, E-commerce o servicios) en un funnel específico con activos, mensajes y métricas por etapa para que lo implementes en semanas, no en meses. Related Posts Estrategias de Email Marketing EfectivasDescubre cómo crear campañas de Email Marketing exitosas. 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