Un Chatbot con ia ya no es “un extra” en el sitio web: se convirtió en una pieza central para escalar Conversaciones con clientes, resolver dudas en tiempo real y acelerar Leads y Ventas Asistidas sin saturar al equipo. En la práctica, la diferencia entre un bot que molesta y uno que vende está en la Estrategia, los datos disponibles y cómo se integra con tus canales. Por eso, en esta guía vamos a bajar a tierra qué es, cómo funciona y cómo implementarlo con foco en resultados. La idea es que termines con un plan accionable para usar Inteligencia Artificial de forma responsable y rentable. Qué vas a aprender en esta guía Vas a entender cuándo conviene un chatbot basado en reglas y cuándo uno con Inteligencia Artificial generativa, cómo diseñar flujos que no friccionen la experiencia y qué métricas mirar para demostrar impacto. También vas a ver casos de uso concretos para E-commerce y servicios, ejemplos de mensajes listos para adaptar y un checklist de implementación. Además, vamos a conectar el chatbot con tácticas que suelen multiplicar resultados: Email, Automatización, Notificaciones Push y segmentación por intención. Porque el bot no debería ser un “silo”, sino el disparador de Campañas más relevantes. Ese enfoque integrado suele ser lo que más valor agrega frente a lo que cuentan la mayoría de artículos. Qué es un chatbot con IA (y en qué se diferencia de un chatbot tradicional) Un chatbot con ia es un asistente conversacional capaz de entender lenguaje natural, detectar intención y responder de forma contextual usando modelos de Inteligencia Artificial. A diferencia de un bot tradicional, que sigue árboles rígidos de opciones, uno con IA puede manejar preguntas abiertas, reformular respuestas y sostener una conversación más parecida a la humana. En términos de negocio, eso significa menos “callejones sin salida”, más autonomía y mayor capacidad de resolver consultas sin escalar al equipo. Aun así, no es magia: necesita datos, límites y una Estrategia clara para no inventar respuestas o prometer lo que tu marca no puede cumplir. Chatbots basados en reglas vs. chatbots con Inteligencia Artificial Los chatbots por reglas funcionan con botones, palabras clave y flujos predefinidos, lo que los vuelve ideales cuando querés control total y respuestas 100% consistentes. Un chatbot con Inteligencia Artificial suma comprensión semántica, manejo de sinónimos y capacidad de responder preguntas que no anticipaste, lo que mejora la cobertura en soporte y preventa. El punto clave es el costo: el bot por reglas suele ser más barato y rápido de lanzar, pero se queda corto cuando crecen las consultas. El bot con IA requiere más cuidado en entrenamiento, seguridad y monitoreo continuo. En muchos proyectos maduros, lo mejor es un enfoque híbrido: reglas para lo crítico y IA para lo flexible. NLP, LLM, RAG y memoria: conceptos que conviene entender Para evaluar herramientas sin perderte en siglas, te alcanza con cuatro conceptos. NLP (procesamiento del lenguaje natural) es la capa que permite interpretar intención y entidades. LLM (modelo de lenguaje) es el “cerebro” generativo que produce texto fluido y contextual. RAG (recuperación + generación) conecta al bot con tu base de conocimiento para responder con información real de tu negocio en lugar de “inventar”. Y la memoria define cuánto contexto guarda para personalizar respuestas sin comprometer privacidad. Entender esto te ayuda a exigir lo importante: precisión, trazabilidad y control. Beneficios reales de un chatbot con ia para Marketing, soporte y Ventas Asistidas El beneficio más visible es la velocidad: un chatbot con ia reduce tiempos de respuesta y mantiene atención 24/7, algo clave cuando el usuario está con intención alta. Pero el valor profundo aparece cuando conectás esas Conversaciones con tu ecosistema: capturar datos, segmentar, disparar Automatización y nutrir por Email. En soporte, descomprime tickets repetitivos y deja al equipo humano los casos complejos. En ventas, hace calificación inicial, recomienda productos y agenda reuniones. Y en E-commerce, ayuda a reducir fricción en la compra y a recuperar oportunidades como Carrito Abandonado. Impacto en conversión y experiencia del cliente Cuando un usuario llega desde Redes Sociales o Google, suele tener una pregunta que define si compra o se va: costos, envíos, stock, garantías o compatibilidad. Un chatbot con Inteligencia Artificial puede resolverlo al instante y sostener el hilo hasta la acción, como “ver opciones”, “calcular envío” o “hablar con asesor”. Eso suele mejorar conversiones porque reduce pasos y ansiedad. Además, un buen bot permite autoservicio guiado: el cliente siente control, pero no queda solo. La clave es diseñar respuestas breves, con rutas claras y la opción visible de escalar a humano. Ahorro operativo sin sacrificar calidad Un bot no reemplaza un equipo, pero sí reduce carga de trabajo en picos de demanda, fines de semana o temporadas. Al automatizar preguntas frecuentes, seguimiento de pedidos y políticas, tu equipo dedica tiempo a retención, upsell y casos sensibles. Eso impacta directamente en costos, aunque lo más importante es la consistencia: el bot responde igual de bien a la consulta número 5 que a la 500. Para que el ahorro no se pague con mala experiencia, definí límites: temas que el bot puede resolver, temas donde debe pedir más datos, y situaciones donde siempre escala. Casos de uso ganadores (por industria y objetivo) La mayoría de las empresas implementa un chatbot con ia para “atención al cliente”, pero los resultados más grandes suelen venir de casos de uso comerciales bien elegidos. La recomendación es empezar por un objetivo cuantificable: captación de Leads, reducción de tickets, aumento de conversión o mejora de NPS. Después, diseñar el flujo mínimo que lo cumpla, medir, iterar y recién ahí expandir. El error típico es querer que el bot lo haga todo desde el día uno y terminar con una experiencia confusa. A continuación tenés casos de uso probados para priorizar con criterio. Para E-commerce y Tienda Online En E-commerce, el chatbot con Inteligencia Artificial rinde cuando se enfoca en fricción de compra: recomendaciones, stock, talles, envíos, cambios y pagos. Un bot puede preguntar por preferencia, presupuesto o uso, y devolver 3 productos con links, comparaciones y “por qué” los sugiere. También puede recuperar intención cuando el usuario duda, ofreciendo alternativas, promociones o envío gratis por umbral. Además, puede detectar señales de Carrito Abandonado y ofrecer ayuda inmediata en vez de esperar a la Automatización por Email. Si sumás trazabilidad, podés atribuir ventas iniciadas o asistidas por chat. Para servicios, B2B y generación de Leads En servicios profesionales, el chatbot con ia es excelente para calificar y enrutar. Puede preguntar por industria, tamaño, objetivo, urgencia y presupuesto, y luego proponer “agenda una demo” o “recibe un recurso” vía Email. Esto evita formularios eternos y mejora la tasa de contacto porque el usuario siente conversación, no interrogatorio. Además, el bot puede responder preguntas típicas de preventa, como alcance, metodología, tiempos y casos similares. El secreto está en diseñar una calificación corta, con preguntas que de verdad segmenten y que alimenten tu CRM o tu herramienta de Automatización. Para soporte y postventa En postventa, el bot se vuelve un “front desk” que ordena el caos: estado de envío, reprogramación, devoluciones, facturación y garantías. Con RAG sobre tu base de conocimiento, responde con información oficial y actualizada, reduciendo errores. Si integra con sistemas internos, puede consultar pedidos con número y devolver estado sin intervención humana. También puede detectar emociones, como enojo o ansiedad, y escalar con prioridad. Un diseño inteligente incluye confirmaciones para datos sensibles y un resumen final de la conversación para que el agente humano retome sin volver a preguntar lo mismo. Cómo funciona un chatbot con ia: arquitectura simple para tomar decisiones inteligentes Pensar la arquitectura te ayuda a elegir herramienta y evitar sorpresas de costo o performance. En términos simples, el usuario escribe, el sistema interpreta intención, consulta fuentes y responde, con guardrails para seguridad. Si usás un LLM “puro”, el bot genera según su entrenamiento general, lo que es rápido pero puede fallar en datos específicos de tu negocio. Si usás RAG, el bot recupera contenido de tus documentos y responde “con fuente”, lo que suele mejorar precisión. Si además integrás acciones, el bot no solo habla: también ejecuta tareas, como crear un ticket, actualizar un dato o disparar una Automatización. Fuente de verdad: base de conocimiento y contenidos Un chatbot con ia es tan bueno como su “fuente de verdad”. Esa fuente puede ser un FAQ, documentos internos, artículos del centro de ayuda, políticas y catálogos. Lo importante es mantenerla actualizada, con texto claro y sin contradicciones, porque el bot amplifica cualquier error. Si vas por RAG, necesitás que la información esté bien estructurada y que cada pieza tenga contexto: fechas, vigencia, país, moneda y excepciones. Esto reduce respuestas ambiguas y mejora la capacidad del bot de citar condiciones. Un buen indicador de madurez es que puedas auditar “de dónde salió” una respuesta. Integraciones y acciones: cuando el bot hace, no solo responde El salto de valor aparece cuando el bot se integra. Con Integraciones a CRM, analítica, catálogo, pagos o helpdesk, puede autenticar usuarios, consultar estado y ejecutar acciones. En Marketing, la integración con formularios, tagging y eventos permite crear segmentos por intención: “preguntó por precios”, “pidió demo”, “consultó cambios”. Ese dato alimenta Campañas por Email y flujos de Automatización. En E-commerce, el bot puede agregar al carrito, recomendar bundles o aplicar cupones según reglas. Cuanto más “accionable” sea el chat, más impacto vas a ver en ROI. Paso a paso para implementar un chatbot con ia (sin morir en el intento) Implementar bien es más un proyecto de Estrategia que de tecnología. El orden importa: primero objetivos, luego casos de uso, después contenido, integraciones y finalmente optimización. Cuando se hace al revés, el bot queda lindo pero no mueve métricas. También conviene asignar un responsable de performance, igual que harías con Email o Ads, porque el bot aprende y cambia con el tiempo. En este paso a paso, la idea es que puedas lanzar una primera versión en semanas, medir y evolucionar a un sistema robusto. La clave está en iterar con datos reales y feedback del equipo. 1) Definí objetivo, audiencia y métrica principal Elegí un objetivo principal: por ejemplo, “aumentar Leads calificados”, “reducir tickets repetitivos” o “subir conversión de checkout”. A partir de eso, definí audiencia, canal y etapa del journey, porque no habla igual un visitante nuevo que un cliente con un reclamo. Luego, elegí una métrica estrella y dos secundarias: conversión a acción, tasa de resolución y satisfacción post-chat, por ejemplo. Esto te va a ordenar decisiones cuando aparezcan dudas de diseño. Sin métrica, todo se vuelve opinable y terminás ajustando el bot por preferencias internas. 2) Mapeá intenciones y diseñá el flujo mínimo viable Listá las 20 preguntas más frecuentes, clasificá por intención y priorizá las que impactan en ingresos o costos. Diseñá un flujo mínimo para resolverlas con claridad y con salida a humano cuando sea necesario. El bot tiene que hacer pocas cosas, pero hacerlas muy bien, con mensajes cortos y botones que reduzcan ambigüedad. También definí tono y “personalidad” alineados con marca: humano, directo y empático, evitando promesas excesivas. Un buen flujo incluye: saludo contextual, detección de necesidad, respuesta + acción recomendada y cierre con opción de ayuda adicional. 3) Prepará contenidos para RAG y guardrails Si vas a usar RAG, limpiá la base de conocimiento: eliminá duplicados, actualizá políticas y agregá ejemplos. Es mejor tener 30 documentos impecables que 300 desordenados. Definí guardrails: temas prohibidos, disclaimers legales, límites de asesoramiento y reglas de escalamiento. También definí cómo manejará el bot la incertidumbre, por ejemplo: “No tengo ese dato, pero puedo derivarte” en vez de inventar. Esto es crítico para evitar alucinaciones y proteger reputación. Además, escribí “respuestas canónicas” para preguntas sensibles como precios, garantías o devoluciones. 4) Conectá con Email, Automatización y Notificaciones Push Para que el chatbot con ia genere valor sostenido, conectalo a tu stack. Capturá el Correo Electrónico cuando el usuario quiera recibir un resumen, un cupón, una guía o una confirmación, y pedilo con contexto para que no sea intrusivo. Luego, dispará Automatización según intención: si preguntó por planes, enviar comparativa; si preguntó por envíos, enviar política y tracking; si pidió demo, confirmar agenda y nutrir. También podés usar Notificaciones Push para seguimiento de estado, recordatorios o contenido útil, siempre con consentimiento. Esta sinergia suele mejorar conversión más que el chat aislado. 5) Lanzá, medí, iterá y entrená con conversaciones reales El primer lanzamiento no es el final: es el comienzo del aprendizaje. Revisá transcripciones, detectá preguntas sin respuesta y agregá contenido o reglas. Medí tasa de “no entendí”, tiempos de conversación y porcentaje de escalamiento a humano. Creá un ciclo quincenal de optimización con cambios pequeños y testeables, como mejorar la pregunta de calificación o reordenar botones. Entrená al equipo para que marque conversaciones útiles y etiquete problemas de base de conocimiento. Con el tiempo, vas a construir un activo: un sistema que aprende de clientes reales y mejora tu Estrategia de comunicación. Mejores prácticas de copy y UX para Conversaciones que se sienten humanas Un chatbot con ia puede ser técnicamente brillante y aun así fallar si escribe demasiado, no guía o no ofrece salidas claras. En chat, la gente escanea, no lee; por eso, conviene respuestas cortas, opciones concretas y un “siguiente paso” visible. También es fundamental reconocer emociones y reducir tensión, sobre todo en soporte. La empatía no es un adorno: es una herramienta para bajar fricción y evitar abandono. Y algo clave: el bot debe decir quién es y qué puede hacer, para no generar expectativas irreales. Estas prácticas hacen que el bot se perciba útil, no invasivo. Microcopy que mejora conversión Usá frases simples y orientadas a acción, sin tecnicismos innecesarios. En vez de “Indique su requerimiento”, probá con “¿Qué te gustaría hacer hoy?” y tres botones. En vez de “No comprendo”, probá “Quiero ayudarte, ¿te referís a envíos, cambios o pagos?”. Sumá confirmaciones cuando sea importante: “Entonces, buscás talles de zapatillas para correr, ¿correcto?”. Y evitá muletillas largas: un chat eficaz es breve y útil. Además, si vas a pedir datos, explicá para qué: “Dejame tu Correo Electrónico y te envío la guía con precios y ejemplos”. Cuándo usar botones, cuándo texto libre Los botones son ideales para intenciones frecuentes, porque reducen errores y aceleran decisiones. El texto libre funciona mejor cuando el usuario trae una situación específica o cuando querés que “explique” su caso. Una buena combinación es abrir con botones y luego habilitar texto libre para matices. También podés usar “chips” sugeridos, como “Ver envíos”, “Hablar con asesor”, “Seguimiento de pedido”. En E-commerce, los botones ayudan a convertir porque guían al usuario hacia producto, categoría o checkout. Y cuando el bot detecta confusión, volver a botones suele rescatar la conversación. Errores comunes al crear un chatbot con ia (y cómo evitarlos) El error número uno es pensar que la IA reemplaza el trabajo de definición: sin Estrategia, el bot responde bonito pero no resuelve. Otro error frecuente es no tener una base de conocimiento confiable y esperar que el modelo “sepa” tu política comercial. También se ve mucho el lanzamiento sin métricas ni monitoreo, lo que vuelve imposible mejorar. Y por último, la falta de integración: el bot conversa, pero no captura datos ni dispara Campañas, entonces su impacto queda limitado. Evitar estos errores es más barato que corregirlos después, sobre todo si ya hay tráfico y marca en juego. Alucinaciones y respuestas “seguras” sin utilidad Las alucinaciones pasan cuando el modelo “rellena” con supuestos, especialmente si no tiene datos o si tu pregunta es ambigua. La solución no es solo técnica, también es de diseño: forzá al bot a pedir aclaraciones y a reconocer incertidumbre. Implementá RAG con contenido vigente y agregá reglas para que cite fuentes o enlaces. Definí frases de seguridad para temas sensibles, como facturación o salud, y escalamiento automático. Además, limitá creatividad cuando el caso de uso es factual: en un bot comercial, la prioridad es precisión. Un bot que inventa una política puede salir carísimo en reputación y devoluciones. No planificar el handoff a humano Un chatbot con ia debe tener un handoff claro: cuándo escala, cómo transfiere contexto y qué datos necesita antes. Si el usuario repite todo con el agente, la experiencia empeora y se pierde confianza. Diseñá triggers de escalamiento: frustración, tercer intento fallido, pedido explícito de humano, o keywords críticas. Asegurate de pasar un resumen al equipo: intención, datos recolectados y pasos ya intentados. Esto acelera resolución y mejora satisfacción. También definí horarios y expectativas: si no hay agentes online, ofrecé alternativas como ticket, WhatsApp o un Email Transaccional confirmando recepción. Checklist para elegir la herramienta de chatbot con ia adecuada No existe “la mejor herramienta” para todos, y las listas de “top 10” suelen quedarse en features superficiales. Lo importante es que la solución encaje con tu caso de uso, volumen y ecosistema. Evaluá costos por conversación o por tokens, facilidad de Integraciones, soporte de RAG, analítica y controles de seguridad. También mirá experiencia de entrenamiento, permisos por rol y capacidad de versionado, porque vas a iterar. Si tu operación es grande, pedí trazabilidad, auditoría y SLA. Y si estás empezando, priorizá time-to-value y curva de aprendizaje. Preguntas clave para proveedores o para tu equipo técnico Antes de decidir, pedí que te respondan con claridad estos puntos: Cómo implementan RAG y si permite citar fuentes en la respuesta. Qué opciones de guardrails y filtros de contenido ofrecen. Qué Integraciones nativas existen y cuáles requieren desarrollo. Cómo se calcula el costo: por conversación, por usuario, por tokens o por asiento. Qué analítica trae: intenciones, tasa de resolución, escalamiento, CSAT. Cómo gestionan datos personales y retención de conversaciones. Si permiten entornos de prueba y versionado para cambios controlados. Con estas preguntas, vas a filtrar rápido soluciones que se ven bien en demo pero fallan en operación real. Cómo medir el éxito: métricas y reportes que importan Medir un chatbot con ia es parecido a medir un canal de performance: necesitás métricas de adopción, eficiencia y resultado. La adopción te dice si la gente lo usa; la eficiencia, si resuelve; el resultado, si mueve el negocio. Si solo mirás “cantidad de conversaciones”, podés confundir volumen con valor. También conviene segmentar por intención y por fuente de tráfico, porque no rinden igual usuarios de Redes Sociales que usuarios de marca. Y no te olvides del efecto secundario: el bot puede mejorar conversión en páginas críticas, aunque la venta cierre después por Email. KPIs recomendados para Marketing, ventas y soporte Estos KPIs suelen dar una foto completa sin abrumarte: Tasa de resolución: porcentaje de conversaciones resueltas sin humano. Tasa de escalamiento: cuántas pasan a agente y por qué. Conversión a acción: clic a producto, agenda, checkout o formulario. Captura de Leads: cantidad y calidad (MQL/SQL) desde chat. CSAT post-chat: satisfacción al cerrar conversación. Tasa de “no entendí”: indicador de fricción y gaps de conocimiento. Tiempo a primera respuesta y duración promedio. Con estos datos, podés justificar mejoras y priorizar nuevos casos de uso con impacto. Flujos recomendados para combinar chatbot con ia + Email + Automatización El chatbot es excelente capturando intención en caliente; Email y Automatización son excelentes sosteniendo la relación cuando el usuario se va. Juntos, funcionan como un sistema: el chat detecta qué necesita, y el resto del stack entrega contenido, recordatorios y seguimiento. La clave es que la transición sea natural: pedir el Correo Electrónico como “beneficio” y no como requisito. También es importante crear segmentos con etiquetas claras para no mandar Campañas genéricas. Abajo tenés flujos listos para adaptar, pensados para que tu bot no sea un punto final, sino un disparador de conversiones. Flujo 1: captación de Leads con recurso + nurturing El bot detecta interés (por ejemplo, “precios” o “cómo funciona”), ofrece un recurso útil y pide Correo Electrónico para enviarlo. Luego, una Automatización dispara un primer Email Transaccional con el recurso y un segundo Email con casos y comparativas. Si el usuario hace clic en “ver planes” o “agendar”, entra a una rama de alta intención. Si no interactúa, entra a una secuencia más educativa, corta y relevante. Este enfoque suele elevar calidad del Lead porque llega con contexto y no solo con un dato de contacto. Además, el chat te da la intención exacta para personalizar. Flujo 2: recuperación de Carrito Abandonado con asistencia inmediata Cuando el bot detecta señales de duda en checkout, ofrece ayuda: métodos de pago, costos de envío, cambios o stock. Si el usuario abandona igual, el evento alimenta una Automatización de Carrito Abandonado por Email con contenido útil, no solo descuento. En paralelo, si el usuario aceptó, podés enviar Notificaciones Push de recordatorio con consentimiento, cuidando frecuencia. El diferencial está en usar el chat para resolver fricción antes de perder la venta, y usar Email para recuperar después con contexto. Así evitás el error de “compensar” con descuento cuando el problema era información. Seguridad, privacidad y ética: lo que no podés dejar afuera Un chatbot con ia toca datos, emociones y decisiones, así que seguridad y ética no son opcionales. Definí qué datos personales vas a solicitar, cómo los vas a almacenar y por cuánto tiempo. Mostrá transparencia: avisá que es un asistente automatizado y cuándo interviene un humano. Además, cuidá sesgos y lenguaje, especialmente si operás en industrias sensibles. Implementá controles para evitar que el bot entregue información privada o instrucciones inapropiadas. Y entrená al equipo para responder incidentes, porque siempre habrá casos borde. Un bot confiable construye marca; uno riesgoso la erosiona rápido. Buenas prácticas mínimas de cumplimiento Para bajar riesgo desde el inicio, aplicá estas prácticas: Pedí solo datos necesarios y explicá el motivo. Evitá pedir datos sensibles por chat si no es imprescindible. Agregá consentimiento explícito para Notificaciones Push y para comunicaciones por Email. Registrá auditoría de cambios de base de conocimiento y flujos. Implementá políticas de retención y acceso por roles. Probá escenarios adversos: prompt injection, consultas ambiguas y solicitudes indebidas. Estas prácticas mejoran seguridad y también la percepción de profesionalismo, algo clave en Marketing y soporte. Ejemplos de prompts y mensajes listos para usar (adaptalos a tu marca) Los prompts internos y los mensajes visibles al usuario son dos cosas distintas, pero ambos influyen en calidad. Un buen prompt de sistema define rol, tono, límites y objetivo, mientras que el mensaje al usuario debe ser breve y orientado a acción. Lo recomendable es escribir plantillas para intenciones frecuentes y luego medir qué variantes convierten mejor. También conviene definir cómo se despide el bot y cómo ofrece el siguiente paso sin insistir. A continuación tenés ejemplos prácticos que podés adaptar en minutos. Pensalos como punto de partida para test A/B con tu equipo. Prompt base (interno) para un bot comercial Rol: sos un asistente de atención y preventa. Objetivo: resolver dudas y guiar a la mejor acción (comprar, agendar, abrir ticket). Límites: si no tenés certeza, pedí aclaración o escalá; no inventes políticas ni precios. Estilo: respuestas cortas, claras, con opciones. Seguridad: no solicites datos sensibles; resume y cita fuente cuando aplique. Este prompt ayuda a mantener consistencia y reduce el riesgo de respuestas creativas donde no conviene. Mensajes para calificar intención en servicios “Para ayudarte mejor, ¿qué estás buscando hoy? 1) Cotizar / precios 2) Agendar una demo 3) Soporte / dudas técnicas 4) Hablar con un asesor” Luego, si elige demo: “Perfecto. ¿Tu empresa es de 1-10, 11-50 o 51+ personas?” y “¿Cuál es tu Correo Electrónico para enviarte la confirmación y el resumen?”. Con eso, podés disparar Automatización y enrutar al equipo correcto sin hacer 15 preguntas. La sensación para el usuario es fluida, y para vos es data lista para segmentar Campañas. Conclusión: cómo empezar hoy con un chatbot con ia que realmente aporte valor Un chatbot con ia efectivo no se construye solo con tecnología: se construye con Estrategia, contenido confiable, medición y conexión con tu ecosistema de Email, Automatización y Notificaciones Push. Si empezás por un caso de uso concreto, diseñás un flujo mínimo y lo iterás con conversaciones reales, vas a ver impacto rápido sin comprometer experiencia. La receta es simple: precisión antes que creatividad, claridad antes que complejidad, y siempre una salida humana cuando haga falta. Cuando el bot se integra, deja de ser un widget y se convierte en un motor de crecimiento. Si querés, el próximo paso es mapear tus intenciones principales y armar el primer flujo con métricas desde el día uno. Related Posts Lanzamos una nueva Guía para crear Campañas de Email Responsive¿Conoces la importancia de adaptar tus Campañas de Email a los dispositivos móviles? Te presentamos… Guía paso a paso para crear anuncios en Instagram (2025)Aprende qué es la publicidad en Instagram y cómo crear campañas efectivas paso a paso.… Cómo crear un correo empresarial: Guía, consejos y razonesCrear un correo empresarial proporcionará muchísimas ventajas a tu empresa o negocio. Te contamos cómo… ¿Te ha gustado? 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